Disrupción tecnológica acentúa el protagonismo de los commodities mineros del futuro

Por Agustín López Muñoz.

La estrategia global centrada en la reducción de las emisiones de carbono para combatir el cambio climático, que devino en una marcada aceleración productiva para la industria de los automóviles eléctricos en los últimos años, ha sido uno de los principales impulsores del ciclo expansivo que atraviesan los commodities ligados a la electromovilidad y el almacenamiento energético. A 2030, las compañías automotrices reforzarán su participación con una inversión de US$300.000 millones, generando un crecimiento en la demanda de los denominados “minerales de la nueva era” y una tendencia al alza en el caso de metales base como el cobre.

comodities2

Ventas de vehículos eléctricos, período 2015-2030 (Fuente: Bloomberg NEF)

En materia sustentable, las principales potencias mundiales han decidido reducir el consumo de combustibles fósiles y abandonar de forma paulatina el uso de motores de combustión interna. La Cumbre del Clima de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizada en diciembre pasado, fijó por primera vez las reglas guía para hacer efectivo el Acuerdo de París, cuyo horizonte, todavía lejano, es lograr cimentar un planeamiento eficaz y cuasi obligatorio: reducir a cero las emisiones de carbono para el período 2040-2055 y evitar así que el calentamiento global aumente por encima de 1,5° con respecto a los niveles preindustriales.

A pesar de ser el país que mayores emisiones genera, China es el jugador que más rápidamente avanzó hacia la electromovilidad, con un desarrollo interno de la cadena de valor y una política de estado estratégicamente delimitada dentro del plan “Made in China 2025”, período para el cual se espera que el gigante asiático se afirme como una potencia productiva y de innovación tecnológica; a la par de aquellos países que tiempo atrás supo imitar, especialmente en la industria automotriz, como Alemania, EE.UU. o Japón.

comodities1

Evolución del stock global de EVs (Vehículos Eléctricos) – Se observa la pronunciada penetración china en los mercados de EV’s. El stock global de vehículos al 2017 fue de más de 3 millones (Fuente: International Energy Agency (IEA)).

El salto tecnológico de China es tan profundo que incluso el director ejecutivo de Volkswagen señaló a comienzos de 2019 que “el futuro de la firma depende estrictamente de lo que suceda en sus mercados”. Y es probable que lo mismo acontezca con los minerales estratégicos relacionados a la automoción eléctrica, en tiempos donde Xi Jinping y Donald Trump recrudecen sus perfiles expansionistas. Desde el 2011, cuando el país asiático inició la transformación de su industria automotriz, los avances en materia de electromovilidad y almacenaje de energía fueron acelerándose sostenidamente al punto de contar en la actualidad con cerca de 500 empresas fabricantes de vehículos eléctricos (EVs) que se alistan para competir con gigantes de la talla de Tesla, compañía que nuclea el 17% del mercado en China y que, en sintonía, ha iniciado a principios de enero la construcción de una megafábrica en Shanghai, la primera fuera de los EE.UU.

Aunque más lento, Europa y EE.UU. consolidan su carácter disruptivo en el mercado de los EVs, y se estima que las ventas en el continente europeo alcanzarán las 500.000 unidades en 2019, con un fuerte crecimiento en los países nórdicos. Los números en EE.UU son similares, entre 405.000 y 425.000 unidades, mientras que Japón y Corea del Sur prevén alcanzar las 100.000 unidades vendidas. Para el 2030, aunque previamente deban conjugarse una serie de factores que inciden en el desarrollo de la matriz, entre ellos el futuro de los commodities mineros, las ventas anuales de EVs podrán ser superiores a 30 millones, condición que generaría una reducción significativa de los costos de fabricación tanto del vehículo como de las baterías y una demanda ascendente para los principales minerales estratégicos utilizados en la industria.

En esta línea, el rol de la minería es clave dentro del escenario de desarrollo proyectado, ya que luego del período 2013-2016 el capital internacional ha evolucionado hacia la recuperación, observando con mayor interés a aquellos proyectos mineros con amplio potencial, muchos de ellos relacionados hoy al entorno sustentable y las industrias disruptivas. El litio, con un rol central para la minería de la próxima década, y casos como el del cobalto, el níquel, el vanadio y el grafito podrían estar frente al inicio de un superciclo, impulsados por el cambio de paradigma tecnológico-ambiental y la consolidación de las baterías de ion de litio y de la electromovilidad. El cobre, como metal base, también sería empujado al alza por su amplio impacto en la electrificación, aunque dependerá de cómo se alineen estratégicamente los directorios mineros a la hora de volcar sus inversiones tanto en la exploración como en la puesta en producción.

comodities3

Evolución de la demanda de metales involucrados en el desarrollo de las baterías de ion de litio para el período 2018-2030. (Fuente: Bloomberg NEF)

Tendencias por commodity

Litio

El litio es el componente más popular en el universo de los minerales necesarios para la fabricación de baterías de ion de litio, y la proyección indica que la demanda global se triplicará o cuanto menos duplicará al 2030. Si bien existen detractores en la industria que resaltan la falta de homologación en los precios y las dificultades para poner en producción los proyectos, lo cierto es que el litio es un actor pujante en la minería mundial y su consumo para baterías ha crecido a un ritmo del 20% desde el año 2000. La regulación de los combustibles fósiles, con ejemplos como el de China, que impondrá controles cada vez más rigurosos a las compañías automotrices a partir de 2019 para frenar la emisión de carbono; y las alianzas estratégicas llevadas a cabo entre empresas mineras de litio y compañías relacionadas a la fabricación de baterías y EVs con el fin de asegurarse un futuro stock de minerales; sumado al acuerdo global entre las automotrices para invertir sostenidamente en electromovilidad, conforman un escenario ventajoso para el litio por la próxima década.

comodities4

Proyección del consumo mundial de litio – Se espera que el consumo sobrepase 1 MT en 2029 (Fuente: Roskill)

Cobalto

A pesar de que su precio seguirá siendo volátil, el cobalto, obtenido en un 95% como subproducto, se revalorizará en por lo menos el 30% en 2019, según lo afirmado por Capital Economics en un reciente informe. El anuncio de Glencore, que cesó las exportaciones del metal de la mina Katanga ubicada en la República Democrática del Congo (RDC) por exceso de uranio, prevé impactar en la cotización y llevarla a un promedio de US$70.000 la tonelada para los próximos meses -en febrero de 2018 se registró el máximo, a razón de los US$81.500-. Actualmente, en la London Metal Exchange (LME), el precio por tonelada ronda los US$38.000 y un 53% de su consumo total está destinado a la fabricación de sistemas de almacenamiento energético. Sin embargo, el futuro del cobalto es incierto ya que la RDC, que nuclea el 60% de la oferta mundial, ha modificado recientemente su código minero, aumentando las regalías para metales básicos y preciosos en un 50% e introduciendo una regalía extraordinaria para minerales estratégicos del 10%, categoría a la que ha sido signado el cobalto, entre otras razones por el déficit de 885 toneladas existente en la actualidad y las 5.340 toneladas que serán necesarias al 2020.
Níquel

Junto con el cobalto, el níquel es uno de los componentes esenciales en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos. En los últimos meses, su participación se ha profundizado en la industria de los EVs, principalmente como alternativa ante las dificultades para producir y acceder al cobalto, pero también por el elevado protagonismo que cobró el reciente desarrollo de las baterías NMC 811, cuya química posee una mayor proporción del metal -8 partes de níquel, 1 de manganeso y 1 de cobalto-. Según BNEF, “esta química de bajo contenido de cobalto representará un 57% de las baterías de vehículos eléctricos para 2030, con una base del 7% en 2020, y ayudará a reducir la sensibilidad de los precios”, por lo que se espera un aumento de la demanda en 3 MT para la próxima década. La cotización del níquel en LME (London Metal Exchange) a enero ronda los US$11.600 por tonelada.

comodities5

Evolución de la cotización de la libra de níquel en el período 2018-2019 (Fuente: Business Insider)

Grafito

Debido a su utilización como ánodo en las baterías de ion de litio, el grafito despierta un importante interés en el mercado. Anteriormente, la explotación del recurso estaba ligada al desarrollo industrial chino y la industria del acero, pero a medida que se recrudecieron las normas ambientales el mineral experimentó un apalancamiento pronunciado entre los años 2010 y 2017. En la actualidad, el grafito tanto natural como sintético -este último compuesto en un 98% de carbono y traccionado por la industria china, su principal productor- experimenta un rápido crecimiento en la demanda, que podrá pasar del 5% al 7% al 2027, con un aumento exponencial de 5 a 10 veces en aplicaciones para baterías, según estimaciones de la consultora Roskill. Se espera que la capacidad de producción de China en materia de electrodos de grafito totalice 1,5 MT para 2020, frente a una demanda proyectada de 800.000 toneladas.
Vanadio

A pesar de poseer un potencial naciente en el mundo de las baterías, el precio del vanadio ha escalado un 800% en los últimos dos años producto de la intención china de fortalecer sus aceros especiales. Esta tendencia alcista, cuanto menos en los números, fue una de las causas de la continuidad de las perforaciones y desarrollo del proyecto de uranio-vanadio Amarillo Grande –operado por Blue Sky Uranium, y localizado en la provincia de Río Negro-, aunque los especialistas señalan que su precio rondará los US$5 a US$10/lb e insisten en ser cautelosos ya que se trata de un commodity fluctuante que ha sabido retroceder por más de diez años. Mientras tanto, desde noviembre rige en China la nueva normativa orientada a fortalecer su industria del acero y reducir los tipos de baja calidad a la mínima, anticipándose un ciclo ascendente en la demanda del vanadio, metal que podrá ejercer una fuerte participación en industrias renovables como la solar y la eólica por su excelente capacidad para almacenar energía a escala industrial a través de las baterías redox.

comodities6

Evolución de la cotización de la libra de vanadio desde 2000. Se aprecia una fuerte fluctuación, con un marcado ascenso a partir de 2016. (Fuente: Vanadiumprice) 

Cobre

Para la International Copper Association (ICA), serán necesarias más de 40 millones de terminales de carga de vehículos eléctricos al 2027, con un consumo de cobre anual estimado de 100.000 toneladas. Sin embargo, a pesar de que la industria de los EVs utiliza una proporción de cobre de entre dos a cuatro veces mayor por automóvil fabricado en comparación con la tecnología de combustión interna, los números parecerían no afectar su situación en el corto plazo. Según la consultora Wood Mackenzie, la electromovilidad podrá agregar alrededor de 600.000 toneladas a la demanda de cobre en 2025 y cerca de 1,6 MT en 2035, escala aún pequeña en comparación a las 24 MT registradas en 2017. En un futuro cercano, la principal problemática relacionada al cobre podría darse por la falta de exploración y de desarrollo de nuevos proyectos necesarios para satisfacer la acelerada demanda global. El déficit del recurso cuprífero podrá ser del orden de las 900.000 toneladas para el 2021-2022.

1 Comment on "Disrupción tecnológica acentúa el protagonismo de los commodities mineros del futuro"

  1. Saludos su análisis muy importante sobre los minerales estratégicos y el futuro de la industria los paises sin objetivos tendrán que pagar caro su desarrollo o seguirán como están perdido

Responder a zoilo Cancelar respuesta

Your email address will not be published.


*