En un contexto donde la sustentabilidad se posiciona como pilar clave para la industria minera y de materiales básicos, Grupo Calidra inauguró en San Juan su primer vivero de especies autóctonas en Argentina, con capacidad inicial para 18.000 plantas. El proyecto, alineado a su estrategia ESG, busca restaurar áreas intervenidas por su operación y fortalecer vínculos con las comunidades locales.
Por Panorama Minero
La compañía, uno de los principales proveedores de cal para la minería de cobre, litio y oro en el Cono Sur, instaló su vivero a escasos 7 kilómetros de su planta industrial en La Laja, en un ecosistema árido caracterizado por la presencia de algarrobos, acacias, jarillas y cactáceas. La iniciativa tiene como objetivo central la producción de especies nativas destinadas a la reforestación de zonas afectadas por la actividad minera y de construcción, a partir de la recolección y propagación de semillas locales que preservan la diversidad genética de la región.
El vivero ocupa una superficie de 2.000 m², con una nave principal de 400 m², y fue diseñado para escalar su producción a 25.000 ejemplares. Entre las especies cultivadas se destacan:
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Algarrobo blanco (Prosopis alba) y algarrobo chileno (Prosopis chilensis), fundamentales para la fijación de nitrógeno y la recuperación de suelos.
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Jarilla (Larrea), arbusto emblemático en la conservación de la biodiversidad local.
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Retamo (Bulnesia retama) y diversas cactáceas, adaptadas a la escasez hídrica y con alta resiliencia ecológica.
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Lycium chilense, solanácea típica de los ambientes áridos.
“Trabajamos con semillas recolectadas en los mismos sitios donde luego se plantarán los ejemplares, para garantizar la adaptación y mantener la identidad genética de las especies”, explicó Andrea Muñoz, Coordinadora de Medio Ambiente de Grupo Calidra Cono Sur.
Además del enfoque ambiental, el proyecto busca tener un fuerte impacto comunitario. A través de visitas educativas y jornadas de plantación, se apunta a sensibilizar a alumnos, instituciones y vecinos sobre la importancia de preservar la flora nativa, transmitiendo el valor ecológico y el bajo requerimiento de mantenimiento que estas especies presentan en zonas áridas.
“La sustentabilidad va más allá de una acción puntual: implica reconstruir los ecosistemas que nos sostienen y generar conocimiento en las nuevas generaciones”, señaló por su parte Renzo Muñoz, Supervisor de Desarrollo Sostenible de la compañía.
Las plantas producidas en el vivero se destinarán a proyectos de reforestación en las cercanías de las plantas de La Laja, Villicum, Los Berros y Padre Bueno, como parte de los objetivos ambientales definidos por Grupo Calidra en la región.
Con este proyecto, la empresa no solo busca mitigar el impacto de su actividad extractiva, sino también construir modelos de restauración replicables en Argentina y Chile, dos mercados clave donde la compañía abastece cales y carbonatos a la industria minera y metalúrgica.